Presidenta de Venezuela anuncia cierre de temida cárcel del Helicoide

La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció el viernes una amnistía general y el cierre de la temida cárcel del Helicoide, tras décadas de denuncias de tortura estatal.

Los anuncios llegan a pocos días de que se cumpla un mes desde que asumió el poder tras la captura del depuesto mandatario Nicolás Maduro en una incursión militar estadounidense, la madrugada del 3 de enero.

Rodríguez era su vicepresidenta y apenas asumió el cargo impulsó cambios en el gobierno y avanzó en la reanudación de las relaciones diplomáticas con Washington, rotas en 2019. La nueva jefa de la misión estadounidense llegará el sábado, según una fuente.

Rodríguez participó este viernes de la apertura del año judicial en la sede de la corte suprema, un acto al que tradicionalmente acude el presidente. Un retrato de Maduro y su esposa, la también detenida Cilia Flores, decoraba la sala.

– «¡Libertad!» –

En su discurso, Rodríguez pidió al Parlamento aprobar de urgencia «una ley de amnistía general que cubra todo el período de violencia política de 1999 al presente», dijo sin precisar el alcance.

«Pido a quienes han sido beneficiados por medidas para aquellos privados de libertad, excarcelados, pido en nombre de los venezolanos que no se impongan la venganza, la revancha ni el odio», añadió.

Venezuela suma poco más de 700 presos políticos, según la ONG especializada Foro Penal, muchos en el Helicoide, sede de los servicios de inteligencia que ha sido denunciada como centro de torturas por la oposición y activistas de derechos humanos.

Rodríguez ordenó convertirlo «en un centro social, deportivo, cultural y comercial para la familia policial y para las comunidades aledañas«.

«¡Libertad, libertad, libertad!», gritaron familiares de presos políticos apostados a las afueras de este centro de reclusión en Caracas. En una pancarta se leía: «Mientras quede uno preso esto no termina».

«Esperamos que ya con esta amnistía nos den esa llamada que esperamos y la libertad«, dijo a la AFP Yohana Chirinos, 50 años, tía de dos condenados por participar en una incursión marítima que buscaba derrocar a Maduro en 2020.

– «Presión» –

Desde el 8 de enero fueron excarcelados unos 300 presos como parte de un proceso anunciado por Rodríguez que avanzaba lentamente.

Las familias llevan días acampando frente a las cárceles donde hay presos políticos.

«¡Felicidades!», dijeron entre sí familiares a las afueras de unos calabozos de la Policía Nacional conocidos como Zona 7, al conocer la noticia. Se abrazaron, aplaudieron.

«Le pido a Dios que el caso de mi hermano esté incluido en ese beneficio«, expresó Marieglys Guzmán, ama de casa de 36 años.

El hermano prestaba servicios de transporte para empresarios vinculados con un caso de corrupción de la petrolera estatal PDVSA. Otros tres choferes terminaron igualmente en prisión.

Rodríguez afirmó que quedarán excluidos de la amnistía «aquellos procesados o condenados por homicidio, por tráfico de drogas, por corrupción y por violaciones graves a los derechos humanos».

  • La líder opositora María Corina Machado, premio Nobel de la Paz, estimó que el proceso «no es voluntario» y «responde a la presión» de Estados Unidos.

«Cuando desaparece la represión y se pierde el miedo, es el fin de la tiranía», dijo Machado durante una participación virtual en el Hay Festival en Cartagena, Colombia.

– «No es una palabra» –

La anunciada este viernes es la segunda amnistía en casi tres décadas de gobiernos chavistas.

La primera fue aprobada en 2007 por el fallecido Hugo Chávez (1999-2013) y favoreció a detenidos durante una insurrección militar en 2002 para derrocarlo.

«Que este sea el inicio de un camino que nos lleve a la libertad y a la democracia de forma definitiva y para siempre», expresó el parlamentario opositor Tomás Guanipa, que participará en la votación.

En 2016, una ley de amnistía propuesta por el Parlamento, entonces de mayoría opositora, no «llegó a nada», recordó Alfredo Romero, director de Foro Penal, organización que intentó en cinco oportunidades proponer procesos de amnistía para presos políticos.

«Las amnistías son buenas mientras no conlleven a impunidad«, dijo Romero a la AFP. «Si la amnistía es para protegerse unos pocos de hacer justicia en un futuro, no es una amnistía sino es simplemente un mando de impunidad«.

«La amnistía tiene que tener cosas como determinables, no es una palabra», agregó.

La presidenta interina pidió igualmente un «nuevo sistema de justicia» en Venezuela. Oenegés y opositores llevan años denunciando al aparato de justicia al señalarlo de corrupción y de favorecer con sus decisiones al chavismo.

Por

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *