La prisa y la navidad
Si la prudencia llama, ¿quién contestará? En una temporada de abundancia, ojalá la circunspección encuentre albergue. No existe tal urgencia como creemos. Muchas veces, lo que llamamos prisa es planificación…
Si la prudencia llama, ¿quién contestará? En una temporada de abundancia, ojalá la circunspección encuentre albergue. No existe tal urgencia como creemos. Muchas veces, lo que llamamos prisa es planificación…
En este país se baila merengue, se come mangú y se respiran aires frescos de negligencia. Nunca es vieja, nunca es oculta. Permanece clavada en los corazones de las familias…